--- Sobre nuestra actitud para afrontar las dificultades. ---
El hijo de cierto competente hombre de negocios mostraba signos de
gran preocupación. Acostumbrado como estaba a detectar problemas, el
padre lo invitó a almorzar para charlar a solas y conducirlo a contarle
lo que le sucedía. Indagó, que en efecto, las cosas no marchaban bien:
Su carrera, su trabajo, sus relaciones, estaban llenas de trabas y el
joven se sentía acorralado e impotente.
- No sé cómo superar los obstáculos, confió, y no por debilidad,
puedo asegurarlo. No conozco muchos más duros que yo, y sin embargo
siento que retrocedo en vez de avanzar.
- Querido hijo, la dureza
no lo es todo, sonrió el experto. El mármol es duro, pero si lo golpeas
con un mazo se rompe en mil pedazos. Lo que importa no es ser duro, sino
ser fuerte. El cuero es blando pero a la vez fuerte, por más que lo
martilles no se romperá. Prueba a enfrentar las dificultades y desafíos
con resistencia, pero también con flexibilidad, y pronto verás los
resultados.
Autor: Desconocido.
"No fue el martillo el que dejó perfectas
las formas suaves en las piedras del rio, sino el agua, con su dulzura,
su danza, y su canción. Donde la dureza sólo consigue destruir, la
suavidad consigue esculpir".
Paulo Coelho